Qué grava
Cuando el Código Urbanístico de 2018 reemplazó al viejo Código de Planeamiento, muchas parcelas (ver en el glosario) quedaron con capacidad constructiva (ver en el glosario) mayor que antes. La Ley 6062 creó una contribución sobre esa diferencia: no sobre lo que se construye, sino sobre lo que se construye de más respecto de lo que permitía la norma anterior.
La fórmula es la diferencia de metros por la incidencia del suelo (ver en el glosario) del distrito, por una alícuota. El GCBA publica esa diferencia ya resuelta para cada parcela, por tipología de edificación, en la misma ficha de edificabilidad (ver en el glosario) de la que sale el F.O.T. (ver en el glosario)
La incidencia se publica en UVA por m² y se reajusta todos los años, que es la razón por la que la contribución se expresa en UVA y no en pesos. Un número en pesos estaría desactualizado a la semana.
Por qué te importa si el que paga es el comprador
El desarrollador arma su número al revés que vos: parte de lo que puede vender construido, le resta el costo de obra, los impuestos, la plusvalía y su margen, y lo que queda es lo máximo que puede pagar por el suelo. La plusvalía entra en esa resta.
Dos lotes idénticos en superficie y F.O.T. (ver en el glosario) pueden recibir ofertas distintas si uno arrastra una contribución alta y el otro no. Y la contribución es cero en muchas parcelas: donde el Código nuevo no agregó metros respecto del anterior, no hay mayor aprovechamiento que gravar.
Saber si tu lote tiene contribución cero es un argumento de venta concreto y verificable, y está publicado. Es el tipo de dato que conviene tener antes de la primera oferta y no después.
Dónde se consulta
En la ficha de tu parcela: la contribución sale de la misma plancha de altura del GCBA que publica el F.O.T. y la altura máxima (ver en el glosario), buscando por SMP o por dirección. El informe de cada parcela imprime la diferencia de metros por tipología, la incidencia del distrito, la alícuota y el resultado en UVA.